
Como resultado de una fructífera colaboración, The New School e IPRI presentaron, como evento paralelo a la 15ª sesión del MEDPI, un estudio sobre el encarcelamiento de integrantes de pueblos indígenas que abarca los Estados Unidos, Canadá, Guatemala, Indonesia y Tanzania.
Mark Johnson, el profesor encargado del proyecto por parte de The New School, consideró que la colaboración con IPRI «nos ha dado más comprensión e interés en los temas y derechos de los pueblos indígenas». El académico expuso, como un reto para la investigación, la falta de datos de calidad y el miedo a hablar que encontraron en muchas personas.
El profesor Johnson explicó que es muy importante, como programa sobre asuntos internacionales, tener asociaciones con los pueblos indígenas porque están en la primera línea de los problemas globales: racismo, derechos humanos, cambio climático y acaparamiento de tierras por parte de empresas y gobiernos.
Por su parte, Joan Carling, Directora Ejecutiva de IPRI, dijo que el IPRI quiere desarrollar planes de incidencia más específicos, en particular abordando la necesidad de acceso a la justicia, que es una de sus prioridades, así como el apoyo a las víctimas.
Molly Simpson, la investigadora del caso de EE.UU., declaró que los nativos americanos son las víctimas invisibles de un sistema de justicia paralizado. Descubrió una representación excesiva de nativos americanos en la población carcelaria, sobre todo de jóvenes y mujeres; y que las personas defensorea de los derechos humanos y de las tierras indígenas suelen ser encarceladas por proteger sus territorios. «Las medidas adoptadas para combatir esta injusticia son insuficientes, carecen de recursos y de financiación», concluyó Simpson.
Lucas Gioiosa, el estudiante que desarrolló el estudio sobre Tanzania, señaló que el indigenismo es un concepto reciente que no está reconocido por el gobierno. En Tanzania, el encarcelamiento de los indígenas repercute en la vida de la comunidad y la falta de acceso a la justicia es una constante. Los pueblos indígenas son desalojados de sus tierras para la «conservación» y el turismo, y también se les castiga quemando sus casas y sufriendo palizas, violaciones y violencia. Es necesario el acceso a la justicia y a los medios de comunicación porque los pueblos indígenas son presentados como criminales, consideró, pues se necesita una mejor conexión para que sus historias lleguen a un nivel global.
Como panelista especial, Antine Sonde, investigador perteneciente a los pueblos indígenas nómadas de Burkina Faso, informó que en su región se ven afectados por cuestiones de seguridad: la violencia del terrorismo y del Estado, así como el acaparamiento de tierras y ganado. Son víctimas frecuentes de detenciones arbitrarias. El encarcelamiento se ha convertido en algo muy común, y muy difícil de documentar; las personas arriesgan su libertad o su vida si hablan de esta situación o se defienden.
Indonesia tiene uno de los índices más altos de defensores de la tierra muertos y asesinados, especialmente en Papúa Occidental, destacó Sandra Creamer. Es difícil encontrar estadísticas sobre brutalidad policial o encarcelamiento cuando se trata de pueblos indígenas; los defensores de la tierra son desaparecidos. La Sra. Creamer dijo que los pueblos indígenas son acusados de crímenes aún cuando están cuidando el mundo para las próximas generaciones.
Joan Carling señaló que la cuestión del encarcelamiento es un problema muy grave que requiere esfuerzos concertados, especialmente porque está muy ligado a los sistemas existentes de racismo y discriminación, así como a la falta de justicia. Al tiempo que agradecía los esfuerzos realizados, explicó que «el IPRI se ha comprometido a estudiar esta cuestión; por eso nos hemos asociado con The New School y con estos estudiantes y profesores comprometidos».
