Durante su mandato, el Relator Especial de la ONU, Rodolfo Stavenhagen, utilizó la expresión «brecha de implementación» para referirse al creciente reconocimiento de los derechos colectivos e individuales de los pueblos indígenas en el derecho internacional de los derechos humanos, e incluso en las constituciones y legislaciones nacionales, que no se ha traducido en cambios reales sobre el terreno para la vida y la supervivencia de estos pueblos en todo el mundo
